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GRUPO DE MATRIMONIOS DE NUESTRA SEÑORA DE EUROPA


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Adviento y Navidad

TIEMPOS DE ADVIENTO Y NAVIDAD.

PARA NUESTROS HIJOS.

ADVIENTO

Es un tiempo de espera y vigilancia ante la llegada de Jesús.


No nos va a ser difícil crear el ambiente propicio para que los niños vean que algo grande se está preparando. Las luces, los colores, los adornos y el ambiente especial que se vive en la familia, en el colegio y en la parroquia nos ayudan en este aspecto. Pero nuestra labor se debe centrar en el auténtico sentido de la Navidad que llega, vamos a acoger en nuestra casa al Niño Jesús, que va a celebrar su cumpleaños con nosotros ... pero no antes de tiempo.

Proponemos:

•Colocar el calendario de adviento en un lugar visible creando expectación ante la apertura de las ventanas.
•Preparar la corona de adviento en casa (aportamos unas oraciones que se pueden rezar con los niños).
•Hay que preparar la celebración de la llegada de Jesús con canciones (se puede enseñar algún villancico).
•Instalar el belén colocando las figuras por etapas relatando cada día una parte de la historia del nacimiento de Jesús (Anunciación, Visitación, sueño de José, búsqueda de la posada…), dejando la figura del niño para colocarla de una forma especial en Nochebuena.
•Sustituir los cuentos de antes de dormir por la lectura de los episodios que se han enumerado anteriormente, algunos días de la semana, en una Biblia infantil.
•Para niños más mayores existen cuadernos de actividades específicos para el Adviento (Los Niños celebran el Adviento de Editorial CCS 7-12 años).



NAVIDAD

Es un tiempo de alegría porque Jesús ya está entre nosotros.


Los niños lo van a vivir en la medida que lo vivamos nosotros. Si los padres se ven envueltos por el consumismo y a las celebraciones familiares no se las da el sentido que tienen, nuestros hijos serán contagiados por este ambiente; si por el contrario llenamos nuestras celebraciones de alegría teniendo claro que es por la llegada de Jesús entre nosotros, ellos lo notarán. La Navidad no es un tiempo para tomarse vacaciones de la Iglesia.

Proponemos:

•Colocar al Niño Jesús de una forma especial en el belén el día de Nochebuena, relatando su nacimiento de una Biblia infantil.
•Hacer una bendición de la mesa especial en Nochebuena, Navidad y en cada una de las cenas o comidas familiares que se celebren.
•Todas las noches hacer una oración ante el belén (aportamos un ejemplo).
•Sustituir los cuentos de antes de dormir por relatos de la vida de Jesús extraídos de una Biblia infantil (Presentación, los Reyes Magos).
•Recomendamos que en todos los belenes al menos se incluya, además del Misterio, la anunciación del ángel a los pastores y los Reyes Magos.
•Enseñar fotos al niño de cuando era bebé, para que vea que Jesús era como él de pequeño, pero decirle que al crecer y por la forma en que vino al mundo era un niño "especial".
•Pedagogía del regalo. En estos días se regalan muchas cosas, alguna inútiles, mero consumismo. El niño debe comenzar a descubrir el regalo como don; sentir, valorar y ser capaz de transmitir gratitud hacia la persona que se lo ofrece, e ir tomando conciencia de su situación de privilegio frente a la de otros niños que no pueden recibirlos.


PARA NOSOTROS.

En Navidad, Jesús entra en el mundo como niño, "Emmanuel" (Dios con nosotros).

Podríamos reflexionar sobre los siguientes puntos:

a) La entrada o presencia de Jesús en nuestras vidas. ¿Qué contacto tenemos con Dios? ¿Cómo entra Jesús en nuestras vidas?
Dios nos visita a menudo, pero la mayoría de las veces no estamos en casa.

b) ¿Qué hacemos nosotros como resultado de este contacto?
"Llegó a ser como nosotros para que nosotros pudiéramos llegar a ser como Él". (San Atanasio de Alejandría).



ORACIONES DE LA CORONA DE ADVIENTO


La corona de Adviento es una corona hecha con ramas verdes que se cuelga del techo o se coloca sobre un mueble, y en la que se fijan cuatro velas (rojas, por ejemplo). El primer domingo de Adviento se enciende una vela, el segundo dos, y así sucesivamente, señalando el camino que nos acerca a la Navidad. El encendido puede realizarse, por ejemplo, el domingo antes de comer, o el sábado antes de ir a dormir. Habrá que explicar al niño el sentido de lo que estamos haciendo (preparamos para la Navidad), encender la vela o velas, y decir la oración correspondiente.



Primer domingo:

Jesús,
empezamos hoy el camino hacia la Navidad.
Queremos celebrar con mucha alegría
tu venida entre nosotros.
Queremos que la fiesta de tu nacimiento nos enseñe a amarte más,
y a amar de verdad a todos los que están a nuestro alrededor.
Jesús, te pedimos
que sepamos vivir la Navidad que se acerca
como tú quieres que la vivamos.


Segundo domingo:

Jesús,
estamos contentos porque se acerca la fiesta de Navidad.
Estamos contentos porque será una fiesta bonita
y habrá muchas cosas que nos harán felices.
Pero te queremos pedir, Jesús,
que no olvidemos que tú naciste pobre
y que quieres que nosotros nos acordemos
de que hay mucha gente que también es pobre.
Jesús,
enséñanos a recordar a los que pasan necesidad,
y enséñanos a no pensar sólo en nosotros mismos.


Tercer domingo:

La fiesta de la Navidad cada vez está más cerca.
Ahora, cuando encendemos estas tres velas,
te queremos pedir, Jesús,
que sepamos amar
y dar felicidad a todos los que estamos en casa,
y a nuestros compañeros de la escuela,
y a nuestros vecinos,
y a toda la gente que conocemos.
Enséñanos a amar y dar felicidad, como tú hacías.



Cuarto domingo:


La Navidad ya está aquí.
Jesús,
hoy sentimos la misma alegría que sintió María, tu madre, .
cuando le faltaban ya muy pocos días para que nacieses tú.
Jesús,
queremos pedirte que tu nacimiento ayude a que
haya paz en los lugares en los que hay guerra,
y esperanza allí donde hay tristeza y dolor
y haz que celebremos tu fiesta con todo el corazón.


ORACIONES PARA NAVIDAD


ORACIÓN ANTE EL BELÉN


Aunque el belén se haga unos días antes de la Navidad (mejor que no sean muchos), la noche de Navidad será el momento adecuado para empezar a decir una oración ante el belén. Esta oración se puede decir todas las noches, antes de ir a dormir, y dar luego un beso al niño Jesús. También se puede cantar además un villancico.


Jesús,
tú has venido a vivir aquí, con nosotros;
tú nos quieres mucho.
Tú estás aquí, muy cerca de nosotros,
con tus padres, con María y con José.
Yo también te quiero,
y quiero amarte más,
y quiero aprender a ser como tú.


ORACIÓN PARA EL DíA DE REYES
(o para el día siguiente)


El día de Reyes (o el día siguiente, que habrá más calma) se puede decir una oración que ayude a pararse en medio de la vorágine de los juguetes y poner ahí un poco de espíritu solidario. No será inútil aunque los niños parezca que no se enteren y aunque haya que forzar un poco la situación para que dejen de jugar unos momentos para rezar.


Jesús,
estoy contento por los juguetes
y los regalos que he recibido,
y te doy gracias
por toda la gente que me quiere.
Te pido que me enseñes
a compartir lo que tengo,
a ser buen compañero de todos,
y a hacer felices a los demás.
Te pido que me enseñes
a saber regalar también yo mi amistad,
y mi ayuda a quien lo necesite.

Una historia triste de Navidad


Es la historia de un niño llamado Jesús que cumplía años el 25 de diciembre y quería celebrarlo:

Dijo Jesús:

<<Recuerdo el año pasado, al llegar el día de mí cumpleaños hicieron una gran fiesta en mi honor. Habían gastado mucho dinero en comida y regalos. Todos parecían muy contentos. Hubo cosas deliciosas en la mesa, mariscos y turrón, dulces y bebidas. Todo estaba decorado con luces y un árbol muy bonito lleno de regalos.

Pero ¿sabes una cosa? ... Era mi cumpleaños y ni siquiera me invitaron, yo era el invitado de honor y no se acordaban de mí, la fiesta era para mí y cuando llegó el gran día ... me dejaron afuera, me cerraron la puerta ... yo quería compartir la mesa con ellos. La verdad no me sorprendió porque en los últimos años todos me cierran la puerta; y como no me invitaron se me ocurrió estar sin hacer ruido, entré y me quedé en un rincón.

Estaban todos brindando, había algunos un poco bebidos contando cosas y cantando, riéndose, la estaban pasando en grande. Para colmo llegó un VIEJO GORDO, VESTIDO DE ROJO con BARBA BLANCA y gritando ¡¡¡¡JO,JO,JO!!!!, parecía que había bebido de más ... se dejó caer pesadamente en un sillón y todos corrieron hacia él diciendo ¡¡¡Santa, Santa!!!, como si la fiesta fuera en su honor. Dieron las doce de la noche y todos comenzaron a abrazarse, yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara ... y ¿sabes? Nadie me abrazó. Ninguno me dio un beso.

De repente todos empezaron a repartirse los regalos, uno a uno los fueron abriendo hasta terminarse, me acerqué a ver si de casualidad había alguno para mí, pero no había nada. ¿Que sentirías si el día de tu cumpleaños se hicieran regalos unos a otros y a ti no te regalaran nada? Comprendí entonces que yo sobraba en esa fiesta, salí sin hacer ruido, cerré la· puerta y me retiré muy triste.

Cada año que pasa es peor, la gente sólo se acuerda de la cena, de los regalos y de la fiesta y de mí nadie se acuerda. Quisiera que esta navidad me permitas entrar a tu vida, que reconocieras que hace dos mil años vine a este mundo para dar mi vida por ti en la cruz y de esta forma poder salvarte. Hoy sólo quiero que tu creas esto con todo tu corazón. >>

Ante esta historia un poco triste, ¿cómo podemos celebrar el cumpleaños de ese Niño? ¿Qué le podemos regalar? ¿Cómo podemos celebrar su fiesta?







GLORIFICAD A DIOS CON VUESTRA VIDA

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